lunes, 23 de marzo de 2009

Music Electronic House



ELECTRO HOUSE



El electro house es un género musical englobado dentro del concepto de música electrónica. Fue creado en los clubes de Chicago a principo de los años ochenta. La música house está fuertemente influenciada por la música disco (a su vez influenciada por el soul y el funk) de finales de los años setenta. El house toma elementos del disco, como los prominentes bajos marcando el compás, pero creando un nuevo estilo al mezclarlo con sonidos electrónicos creados con sintetizadores, samples y voces reverberantes.






HISTORIA







Sus inicios se remontan a los clubes nocturnos de mediados de los años ochenta en Chicago, aunque muchos aún afirman que tuvo sus inicios a finales de los años setenta (más específicamente en 1977) cuando Frankie Knuckles (su aparente creador y uno de sus más representativos iconos) debutó como DJ principal (entre 1977 y 1982) en la discoteca conocida como The Warehouse. Este club aparentemente fue el que dio nombre a este estilo. Sin embargo, algunas personas afirman (entre ellos Larry Heard, conocido como 'Mr. Fingers'), que el término house sólo describe el hecho de que muchos DJ principiantes crearon este estilo en sus propios hogares, gracias a innovaciones tecnológicas como la caja de ritmo y los "portastudio" de 4 pistas.
Sus pioneros, influenciados por la música de Kraftwerk, mezclaban elementos o canciones enteras de música disco con sonidos electrónicos, mayormente percusiones de sonido grave (muy populares en esa época) y aceleraban el ritmo, con el fin de transformar los clásicos del género disco en algo más bailable y moderno. La inclusión de percusiones de sonido grave conocidas en el medio como bass beats, es un hecho que a grandes rasgos, distingue al house de todos los demás géneros.
Si bien este movimiento se originó como una reacción a la saturación producida por la música disco y derivados (en un primer momento), y fue una oposición y una verdadera revolución en sonido y concepto, a principio de los años 90 inició su claro regreso al sonido disco en estado puro. El objetivo del house principalmente está enfocado a la pista de baile, sin embargo cabe la experimentación y el minimalismo.
Se suele citar a "On & On" de Jesse Saunders de 1984 como la primera grabación comercial de house music.
Se trata, junto con el trance, de uno de los estilos de música electrónica más abarcadores. En sus subgéneros el house sólo mantiene de sus raíces, las percusiones bass beat, que es el único elemento común de todos sus estilos. El house suele tener un suave sonido distintivo, enfocándose y resaltando tonos medios y graves más que agudos, lo que hace de este estilo musical uno de los más fáciles y monotonos de escuchar para el público ya que sus sonidos no son tan hostiles al oído como los sonidos del trance, drum and bass, psytrance y jungle, que se destacan por sus percusiones extremas y por sus muy agudos sonidos atmosféricos. Por lo general, el house suele ser fácilmente confundido por personas no habituadas a él, con otros géneros de música electrónica, tales como el downtempo, el synth pop, o el bounce.
Algunas discográficas a nivel mundial, se han dado a la tarea de producir, grabar, y distribuir este estilo, casi exclusivamente, tal es el caso del monstruo inglés de la música electrónica, la cadena Ministry of Sound; Hed Kandi, ícono de este estilo, iniciada por Mark Doyle en 1999 que pasó a ser propiedad de Ministry of Sound en febrero de 2006; y Fierce Angels la nueva discográfica iniciada también por Mark Doyle a mediados de ese mismo año.





1940-1950 [editar]











En Francia, el ingeniero de sonido y compositor Pierre Schaeffer fundó el estudio de Radio Francia (RTF) en París, compuesto por varias grabadoras, micrófonos y equipos para la edición de cintas. Las principales técnicas utilizadas para crear música consistían en cortar, pegar, empalmar o recorrer hacia atrás distintos fragmentos de la cinta grabada. Estas técnicas de manipulación de las cintas dieron lugar a un nuevo tipo de montaje de sonido, elaborado con mucho esfuerzo a partir de las grabaciones provenientes del mundo real. Schaeffer calificó los resultados como música concreta, un término que aún se sigue utilizando ampliamente, sobre todo en Francia. Su primer experimento en este nuevo género utilizaba sonidos de grabaciones de trenes. Todas sus obras de esa época eran breves estudios sobre sonidos y tienen títulos evocadores como la Symphonie pour un homme seul (1950), compuesta en colaboración con su colega (más joven que él) Pierre Henry. Los experimentos prácticos de Schaeffer en la composición de música electrónica se basaban en algunos escritos teóricos sobre el tema que influyeron en él. El estudio de Henry y Schaeffer atrajo a diversos compositores, entre los cuales destacaba Pierre Boulez.
A finales de la década de 1940, Werner Meyer-Eppler, físico y director del Instituto de Fonética de la Universidad de Bonn, presentó por vez primera el Vocoder, un dispositivo que conseguía sintetizar la voz humana. Su trabajo teórico influyó en los compositores relacionados con el estudio de la Radio de Alemania Occidental en Colonia (fundada en 1953), y cuyo interés giraba en torno a la síntesis electrónica de los sonidos mediante generadores de sonido y otros aparatos. El primer director del estudio de Colonia, Herbert Eimert, ejerció una gran influencia por su forma de utilizar el serialismo total (véase Sistema dodecafónico) como base para la construcción de obras electrónicas. Según este método, todos los aspectos de la música, incluidos el tono, el ritmo y el volumen relativo, quedaban bajo el control de unos principios definidos numéricamente. Los sonidos y aparatos electrónicos brindaban la precisión y el control necesarios para la realización de este concepto. Compositores como Bruno Maderna y Karlheinz Stockhausen elaboraron piezas electrónicas cortas, llamadas síntesis aditiva (véase la sección de síntesis del sonido más adelante). Estas obras se componían enteramente a partir de sonidos electrónicos.







Años sesenta















Aunque la música electrónica comenzó dentro del ámbito de la música académica (mal llamada «música clásica»), en pocos años fue adoptada en la cultura popular.
En el Taller Radiofónico (unidad de efectos especiales de sonido de la BBC), Ron Grainer y Delia Derbyshire crearon en 1963 una de las primeras melodías electrónicas: el tema musical de la serie de televisión Doctor Who (1963-1989).
A fines de los años cincuenta, el trombonista Paul Tannen y el inventor amateur Bob Whitsell habían producido el electroteremín, un instrumento que imitaba el timbre del teremín (instrumento extraordinariamente difícil de tocar, ya que no utilizaba un teclado para generar los tonos) pero con un mecanismo de control más sencillo de usar. Tanner tocó su instrumento en varias bandas de sonido para cine y televisión, y en un LP llamado Music from Outer Space (música del espacio exterior). También tocó tres temas en el disco Good Vibrations de The Beach Boys (1966).
La compositora y clavecinista Wendy Carlos (en esa época llamada Walter Carlos) popularizó el uso del sintetizador con dos notables álbumes: Bach enchufado (1968) y El sintetizador bien temperado (1969), que tomaba piezas reconocidas de la música barroca y las reproducía con el recién inventado sintetizador Moog. El Moog era monofónico (o sea que generaba sólo una nota a la vez: no podía producir acordes) por lo que para producir obras polifónicas tal como las que grabó Carlos, se requirieron muchísimas horas de grabación en estudio.
Se conoce la anécdota de que los amateurs que oían el disco, creían que el sintetizador Moog permitía grabar una línea melódica con un timbre y luego grabar otra melodía con otro timbre, adicionándola a los timbres anteriores (un principio que luego utilizaría el secuenciador).
En 1966 Pierre Schaeffer fundó Groupe de Recherches Musicales (Grupo de Investigación Musical) para el estudio y la investigación de la música electrónica












Años setenta













La popularidad llegó con los trabajos de la banda alemana Kraftwerk, que surgió de la corriente del krautrock. Pero a partir de su disco Autobahn (1974) se empezó a fusionar el pop minimalista con la música electrónica. Entre 1974 y 1981, la banda desarrolló su estilo, que después fue denominado Electro y tuvo características bailables. Utilizaban la electrónica y la robótica para simbolizar (y a veces celebrar jubilosamente) la alienación del mundo tecnológico moderno. Hasta el día de hoy su música permaneció absolutamente electrónica.
En Alemania, bandas tales como Tangerine Dream, Can, Neu! y otros incorporaron los sonidos particularmente electrónicos a sus temas.
La música de Kraftwerk tuvo gran influencia en Estados Unidos, donde a principios de los años ochenta, surgió la música house, que fue, a grandes rasgos, un estilo más minimalista y electrónico de la música disco de los años setenta.
Otro importante músico es el francés Jean-Michel Jarre, cuya formación se marcó con su entrada, en enero de 1969, al Groupe de Recherches Musicales (Grupo de Investigación Musical), liderado por Pierre Schaeffer (considerado el creador de la música concreta), el que se configuraría como su maestro. Hijo de Maurice Jarre (autor de importantes bandas sonoras cinematográficas, como las de Lawrence de Arabia (1962) o Doctor Zhivago (1965), ambas dirigidas por David Lean), nacido en Lyon el año 1948, también estudia en el Conservatorio de París. Experimentador excepcional, en la década de 1970 publicó Oxygene, el álbum que lo hizo globalmente famoso. Siendo su segundo álbum, vendió más de 16 millones de ejemplares en todo el mundo y se convirtió en uno los mayores éxitos de la historia de la música francesa y en un emblema de la música electrónica de la era analógica con cerca de 86 millones de discos vendidos de toda su discografía. Incluso, Jarre fue el primer músico occidental en realizar una gira por la China post-Mao, en conseguir la mayor audiencia en directo en los cinco continentes con 3,5 millones de espectadores, en llevar la música electrónica a la Ópera de París, en subastar una única copia de uno de sus LP, en congregar más de un millón de espectadores en un concierto en la Plaza de la Concordia de París en 1979 y 2,5 millones en La Défense, también en París, en 1990.







Años noventa






En los años noventa, la música electrónica conquistó prácticamente todo el mundo. Desde varios países se incorporaron elementos nuevos, como es el caso del jungle inglés que se basa en ritmos complejos derivados de la música caribeña, o el trance que nació al comienzo de esta década en los clubes de Frankfurt am Main Alemania, también el dub o el nortec, derivado de la música tradicional mexicana y la electrónica.
A finales de los años noventa, fueron naciendo nuevos géneros como el Tribal derivado de sonidos tribales y percusiones. También se popularizaron más géneros como el progressive y el deep house.
En la actualidad, la música electrónica está consolidada en todo el mundo, teniendo millones de seguidores que disfrutan con los sonidos creados por artistas que utilizan máquinas y computadoras.